Introducción
En la actualidad, existe un creciente interés por la valoración monetaria de los servicios
que brindan los ecosistemas a nivel global (Kumar, 2011; United Nations [UN], 2024; Remme et al., 2015; UN, 2017; Horlings et al., 2019). La literatura en esta rama de la economía reconoce que dichas valoraciones monetarias
no representan el valor intrínseco de la naturaleza; sin embargo, proveen señales
de mercado que contribuyen al reconocimiento de la importancia económica y social
de los ecosistemas, ayudan a preservarlos y fomentan su aprovechamiento eficiente
y sostenible (Costanza et al., 2017; Mace, 2019). Bajo el contexto anterior, se destaca el creciente interés académico y de política
pública por la valoración de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono
en las diferentes formaciones forestales y en suelos, puesto que, además, tienen implicaciones
directas sobre las negociaciones de cambio climático.
En efecto, el cambio climático, consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero
(GEI), es una externalidad negativa global con efectos negativos amplios y significativos
sobre las actividades económicas, el bienestar social, los ecosistemas, el medio ambiente
y el desarrollo sostenible (Stern, 2006; Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], 2014; Dell et al., 2014). Los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono que brindan los ecosistemas
terrestres y marinos contribuyen a regular el clima y, por ende, a reducir los impactos
negativos del cambio climático (Nahlik y Fennessy, 2016; Lof et al., 2017; Horlings et al., 2019; Grammatikopoulou y Vačkářová, 2021; Edens et al., 2022). El Acuerdo de París de Cambio Climático tiene como meta estabilizar el aumento
de la temperatura global entre 1.5 °C y 2 °C durante este siglo, lo que a su vez requiere,
la transición hacia una economía carbono neutral entre los años 2050 y 2070 (IPCC, 2018). Los escenarios promedio para el proceso de descarbonización de las economías requieren
que la captura de carbono global sea de alrededor de 15 Gt de CO2e al 2050 (IPCC, 2018) y de la aplicación de un impuesto al carbono (Network for Greening the Financial System [NGFS], 2021).
Las negociaciones de cambio climático en donde se reconozca el valor monetario del
servicio de almacenamiento y secuestro de carbono ofrecen la posibilidad de generar
un marco conceptual que contribuya a reconocer su creciente importancia económica,
social y ambiental. Además, dicha valoración económica permite incorporar a los ecosistemas
en el contexto de los procesos de descarbonización de la economía global y, así, redoblar
esfuerzos para transitar hacia el desarrollo sostenible. De este modo, el objetivo
de este artículo es estimar el valor monetario de los servicios ecosistémicos de almacenamiento
y secuestro de carbono en las distintas formaciones forestales y en suelos de México
con base en diversos escenarios prospectivos alineados con el Acuerdo de París sobre
cambio climático. Para cumplir el objetivo, se propone una metodología innovadora
que permite obtener ambos valores de forma simultánea y evita los problemas de doble
contabilidad. Respecto a esta rama de la literatura, la evidencia disponible actual
sobre valoración monetaria de los servicios ecosistémicos en América Latina y el Caribe
es aún limitada (Perevochtchikora, et al., 2019; Veerkamp, et al., 2021) y es aún más escasa la evidencia sobre su relación con los escenarios de cambio
climático (IPCC, 2018). Por lo tanto, la contribución de este artículo comprende la propuesta metodológica
y las estimaciones sobre el valor del almacenamiento y secuestro de carbono asociadas
a escenarios de cambio climático y descarbonización de la economía.
La estimación del valor monetario del almacenamiento y secuestro de carbono requiere,
en primer lugar, de información específica sobre las existencias físicas de carbono
en las distintas formaciones forestales y en los suelos de México. Lo anterior, atendiendo
a que existe una gran heterogeneidad entre los tipos de ecosistemas y su capacidad
de almacenamiento y secuestro de carbono correspondientes (Galeana-Pizaña et al., 2014). En segundo lugar, es necesario disponer de un precio por tonelada de carbono equivalente
(tCO2e), el cual es determinado por gobiernos o mercados, y cuya información puede
obtenerse mediante métodos y fuentes que consideren escenarios para una transición
climática hacia economías carbono neutral (IPCC, 2018; NGFS, 2018; Horlings, et al., 2019; NGFS, 2021). En este estudio se utiliza información de las Cartas de Uso de Suelo y Vegetación
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2009; 2013; 2017; 2018), del Inventario Nacional Forestal y de Suelos (Comisión Nacional Forestal [CONAFOR], 2012; 2018; 2022), de Paz, et al. (2016a), entre otros, para estimar el valor monetario del almacenamiento y secuestro de carbono
en México. Los resultados indican que el valor económico de dichos servicios se encuentra
entre el 0.14% y el 22.88% del Producto Interno Bruto de 2018.
La estructura del artículo es como sigue. La primera sección comprende la introducción.
En la segunda sección se presenta la revisión de literatura sobre elementos clave
como la disponibilidad de valoraciones previas y el costo social del carbono. La tercera
sección describe el marco metodológico propuesto para realizar la estimación simultánea
de los valores monetarios de almacenamiento y secuestro de carbono y la descripción
de las bases de datos utilizadas. En la cuarta sección se muestran los resultados
sobre la valoración económica y sus implicaciones. Por último, la quinta sección concluye.
I. Marco teórico-conceptual y revisión de literatura
Actualmente, existen diversos estudios sobre el almacenamiento y secuestro de carbono
que muestran su relevancia dentro del conjunto de los servicios de los ecosistemas
(Lubowski et al., 2006; Benítez et al., 2007; Ahn, 2008; Smith y Braathen, 2015; Edens et al., 2019). También existen estimaciones sobre el nivel
de almacenamiento y secuestro de carbono en México en unidades físicas, i.e., toneladas
de carbono. A nivel nacional destacan los inventarios para formaciones forestales
de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR, 2012; 2018; 2022), los inventarios nacionales de emisiones (Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático [INECC], 2018) y los trabajos de de Jong et al. (2006), de Jong et al. (2009a), de Jong et al. (2009b), de Jong et al. (2010a), de Jong et al. (2010b), Ordoñez et al. (2012), que incluyen formaciones forestales y tipos de suelos.
A nivel regional, existen estimaciones de volúmenes de almacenamiento y secuestro
de carbono, como es el caso de Ayala et al. (2018) para el noreste de México y para ecosistemas específicos como humedales (Hernández, 2010; Hernández et al., 2015), manglares (Moreno et al. 2002; Herrera-Silveira, 2016; Moreno-Casasola et al., 2017) o en suelos (Campos et al., 2011). Dichas estimaciones muestran que diversas regiones, en particular, las áreas de
bosques tropicales como Veracruz o Tabasco tienen una elevada capacidad de almacenamiento
y captura de carbono y que estas capacidades de almacenamiento son heterogéneas entre
regiones y ecosistemas. Además, existe disponibilidad de estimaciones del volumen
de carbono almacenado en suelos en Food and Agriculture Organization of the United Nations [FAO] (2001) y FAO (2015) y, en el caso de México, de Balbontín et al. (2004), Balbontín et al. (2005), Etchevers et al. (2006), Balbontín et al. (2009), Cruz y Paz (2014) y Cruz et al. (2014), Paz et al. (2016a) y Paz et al. (2016b).
El costo social del carbono (CSC), el cual se define como el valor monetario en valor
presente de los daños de largo plazo que genera la emisión de una unidad de CO2e en un periodo determinado (Environmental Protection Agency [EPA], 2017), ha sido ampliamente estudiado y sus valores varían significativamente en función
de las metodologías y la tasa de descuento empleadas. Pearce (1996) y Clarkson y Deyes (2002) coinciden en que el CSC estimado se encuentra entre $5 y $125 dólares por tonelada
de CO2e. Pearce (2003) identificó un CSC de entre £3 y £6 libras por tonelada de carbono, que podría aumentar
hasta £16 libras bajo un enfoque de equidad. Siguiendo con este análisis, Tol (2005), mediante un metaanálisis, señaló que valores superiores a $50 dólares son poco probables,
aunque en escenarios extremos podrían alcanzar los $359 dólares por tonelada. Por
su parte, Hope et al. (2006) amplió el rango del CSC entre $18 y $237 dólares por tonelada de CO2eq, mientras que Watkins et al. (2006) estimaron, a partir del trabajo de Tol (2005), una media de $93 dólares y sugirieron £35 libras como un valor razonable en el espectro
bajo. Nordhaus (2014; 2016) estimó el CSC en un rango entre $12 y $31 dólares por tonelada de CO2e, manteniendo el argumento de que las variaciones están fuertemente relacionadas
con la tasa de descuento utilizada. En un análisis más reciente, Alatorre et al. (2019) encontraron una media de $25.83 dólares por tonelada, destacando que, con tasas de
descuento cercanas a cero, el valor podría alcanzar $100 dólares, mientras que, con
una tasa superior al 3%, se reduce a $6 dólares. Wang (2019) reportó un rango más amplio, entre −$50 y $8,752 dólares, mientras que Tol (2023) indicó que, en los últimos 10 años, las estimaciones del CSC han aumentado de $9
dólares por tCO2e a $40 dólares por tCO2e para una tasa de descuento alta, y de $122 a $525 dólares por tCO2e para una tasa de descuento baja.
A nivel internacional, diversos estudios han cuantificado el valor económico del secuestro
y almacenamiento de carbono para diferentes ecosistemas. Por ejemplo, Ramírez y Gómez (1999) estimaron que una hectárea de plantaciones forestales en Costa Rica puede secuestrar
anualmente un promedio de 28.2 toneladas métricas de CO2e, lo que representa un valor potencial de entre $15 y $30 millones de dólares en
"bonos de carbono". En Perú, Medina et al. (2020) documentaron que la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca tiene un potencial de
almacenamiento de 13.5 millones de toneladas métricas de CO2e, valoradas en aproximadamente $86.31 millones de dólares. Rodríguez Sánchez et al. (2021) evaluaron el bosque de q’euña "La Paz" y calcularon un acervo de carbono total de
14.16 tnC, con una valoración económica de €537.64 a €782.31 euros. Ospina y Rodríguez (2024) efectuaron un análisis de las plantaciones forestales de Eucalyptus globulus y Pinus radiata en Ancash, encontrando un valor económico total de S/. 615,562.15 para P. radiata y S/. 725,395.55 para E. globulus, sugiriendo que un mayor crecimiento se traduce en más secuestro de CO2e. Finalmente, Ramos Aro (2021) estimó que el monte ribereño del Santuario Nacional Lagunas de Mejía almacena un
total de 26.6 mil toneladas de carbono, con un valor económico del servicio ecosistémico
de $1.19 millones de dólares.
En México, la valoración del secuestro de carbono también ha tomado relevancia. Agraz-Hernández et al. (2020) estudiaron los manglares en Nayarit, calculando un valor monetario de $4.43 millones
de dólares por almacenamiento de carbono, a pesar de las pérdidas observadas. Además,
Núñez Hernández et al. (2020) realizaron una valoración integral en Chiapas, encontrando que los bosques tropicales
almacenan un promedio de 37.1 MgC/ha con un valor monetario de entre $817.1 y $1,215
USD/ha. (INEGI, 2021) estima, con una tasa de descuento de 2% y un precio del CO2e de $25 dólares por tonelada, que el valor monetario de almacenamiento y secuestro
de carbono en biomasa y suelos representa entre el 1.64% y el 1.67% del PIB anual
de México. Además de las estimaciones anteriores, las bases de datos de La Economía de los Ecosistemas y de la Biodiversidad (TEEB por sus siglas en inglés) y de Valoración de Servicios Ecosistémicos (ESVD por sus siglas en inglés) reportan las valoraciones del servicio de secuestro
de carbono para México obtenidas por Adger et al. (1994), Aguilar et al. (2013), Jones et al. (2020) y Kumagai et al. (2020), las cuales oscilan entre $20 y $1,877 dólares por hectárea por año dependiendo del
tipo de ecosistema analizado.
Las valoraciones económicas de los servicios de secuestro y almacenamiento de carbono
que proveen los ecosistemas se han desarrollado utilizando distintos precios y niveles
del costo social del carbono. Sin embargo, las metodologías que se han empleado en
estudios previos no contemplan el cálculo simultáneo de ambos servicios y, generalmente,
se enfocan en ecosistemas específicos. Además de ello, el método propuesto en este
artículo permite obtener un valor anual de dichos servicios (flujo) en lugar del valor
total del carbono acumulado (stock) en los suelos y en la biomasa de los diversos ecosistemas. Así, este trabajo abona
al desarrollo del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica (SEEA, por sus siglas
en inglés), el cual es un estándar estadístico a nivel internacional para la valoración
de servicios ecosistémicos (UN, 2014). Con base en lo anterior, este artículo contribuye con: i) una propuesta metodológica
que permite obtener de manera simultánea el valor monetario de los servicios de almacenamiento
y secuestro de carbono en biomasa y suelos y ii) provee nuevas estimaciones a nivel
nacional del valor de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono en biomasa
y suelos que consideran los diferentes escenarios de transición hacia una economía
carbono neutral y acorde con el Acuerdo de París.
II. Metodología
Método
Los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono consisten en evitar que el
carbono permanezca en la atmósfera, lo cual contribuye a regular el clima y, por tanto,
a reducir los efectos negativos del cambio climático. Ello corresponde a un servicio
regulatorio final o a servicios finales/intermedios del ecosistema (UN, 2017; Horlings et al., 2019; Edens et al., 2019). Así, la estimación de su valor monetario debe considerar que el almacenamiento
y el secuestro de carbono son servicios diferenciados con una relación asimétrica,
es decir, el almacenamiento representa un acervo en el ecosistema, mientras que, el
secuestro corresponde a un flujo de carbono (UN, 2024).
El marco contable para la valoración monetaria del servicio de almacenamiento y captura
de carbono se basa en la teoría de activos1 (Hurn et al., 2021), que permite conformar un marco consistente entre acervos y flujos. Este marco contable
indica que el carbono total almacenado en el período tes igual al carbono almacenado
en el período t - 1 más el carbono neto secuestrado entre tyt - 1, esto es:
Donde Ct es el volumen total de carbono en el periodo actual, Ct-1 representa el volumen total de carbono en un periodo previo y ∆Ct es el carbono neto secuestrado entre ambos periodos. Reordenando la ecuación (1),
se obtiene que el secuestro de carbono corresponde a la diferencia en el acervo entre
los dos periodos de tiempo2:
Asimismo, podemos descomponer el cambio en el secuestro de carbono por biomasa (∆CBt) y suelos (∆Cst) en un componente inercial y en otro componente que captura los cambios en la intensidad
del secuestro de carbono como sigue:
Donde,
α
bt
=
[
C
bt
BIO
bt
]
y
α
st
=
[
C
st
SUE
st
]
, Cbt y Cst son los volúmenes de carbono en la formación forestal b y en el tipo de suelo s en
el periodo t, BIObt es el volumen de biomasa en la formación forestal b y SUEst es la extensión del suelo s en el tiempo t, las mismas definiciones para el periodo previo t - 1. Las ecuaciones (3) y (4) pueden incluir un subíndice adicional sobre la condición
específica del ecosistema.
Las ecuaciones (1) y (2) permiten realizar tres valoraciones monetarias del servicio
ecosistémico relacionado con el almacenamiento y secuestro de carbono (Edens, et al., 2019). Primero, la valoración del servicio de almacenamiento de carbono se puede aproximar
mediante el flujo anual del servicio dado por una tasa de interés o de ganancia (Edens et al., 2019). Ello corresponde a multiplicar el acervo de carbono en formaciones forestales o
en suelos por el precio de la tonelada de carbono por una tasa de interés o de ganancia
anual (UN, 2020)3, es decir:
Donde VACt es el valor anual del servicio de almacenamiento de carbono, PCt es el precio por tonelada de CO2e y rt es la tasa de descuento. Segundo, la valoración del servicio de secuestro de carbono
la podemos obtener mediante la siguiente expresión:
donde V∆Ct representa el valor monetario del servicio de secuestro de carbono en el periodo
t y ∆Ct es el volumen de carbono secuestrado entre el periodo t y t - 1. Tercero, la valoración simultánea de los servicios de almacenamiento y secuestro
de carbono se puede estimar de la siguiente manera:
Donde, VTCt es el valor total de almacenamiento y secuestro de carbono en t. Este tercer enfoque es consistente con la teoría de activos de capital y sus flujos4. Al incorporar ambos términos en la ecuación (7), el proceso de valoración evita
el problema de doble contabilidad (UN, 2014).
Datos
La información que se utiliza para el ejercicio de valoración económica proviene de
distintas fuentes. En el caso del carbono en biomasa, se considera la superficie,
el volumen de biomasa y el carbono por cada una de las formaciones forestales que
se reportan en el Inventario Nacional Forestal y de Suelos (CONAFOR, 2018; 2022). En el cuadro 1 se muestran los valores de superficie, biomasa y carbono para cada una de las formaciones
forestales correspondientes a las Series IV, VI y VII. Como se puede observar, en
los últimos años, la cantidad de carbono almacenado en biomasa se ha incrementado
en un 23.19% respecto al valor de 2007, mientras que, en el mismo periodo, la biomasa
se ha incrementado en un 20.83%.
Cuadro 1
Superficie, biomasa y carbono por tipo de formación forestal (biomasa)
|
Ecosistema
|
Formación Forestal
|
Superficie
|
Biomasa total
|
Carbono total
|
|
(millones de hectáreas)
|
(millones de toneladas)
|
(millones de toneladas)
|
Serie IV 2004-2009 (2007)
|
Serie VI 2009-2014 (2014)
|
Serie VII 2015-2020 (2018)
|
Serie IV 2004-2009 (2007)
|
Serie VI 2009-2014 (2014)
|
Serie VII 2015-2020 (2018)
|
Serie IV 2004-2009 (2007)
|
Serie VI 2009-2014 (2014)
|
Serie VII 2015-2020 (2018)
|
|
Bosque |
Coníferas
|
8.12
|
8.1
|
8.21
|
480.79
|
513.98
|
498.58
|
227.32
|
243.09
|
230.37
|
|
Coníferas y latifoliadas
|
12.91
|
12.95
|
13.24
|
642.47
|
695.92
|
745.66
|
300.84
|
325.3
|
339.73
|
|
Latifoliadas
|
11.24
|
11.36
|
11.61
|
359.6
|
389.67
|
448.36
|
164.85
|
178.36
|
198.34
|
|
Bosque mesófilo
|
1.83
|
1.79
|
1.79
|
122.62
|
134.76
|
138.41
|
57.51
|
62.98
|
63.09
|
|
Selvas |
Selvas altas y medianas
|
14.43
|
13.56
|
13.93
|
703.56
|
769.12
|
904.76
|
312.8
|
342.45
|
413.07
|
|
Selvas bajas
|
16.23
|
16.46
|
16.41
|
348.8
|
411.28
|
473.17
|
153.58
|
181.76
|
211.47
|
|
Otras asociaciones
|
0.53
|
0.54
|
0.95
|
0.
|
19.58
|
24.63
|
0.
|
8.83
|
5.27
|
|
Manglar
|
0.95
|
0.94
|
0.53
|
28.34
|
34.04
|
22.6
|
12.37
|
14.84
|
10.16
|
|
Subtotal arbolado
|
66.23 |
65.71 |
66.65 |
2686.18 |
2968.34 |
3256.17 |
1229.26 |
1357.6 |
1471.49 |
|
Matorral xerófilo |
Zonas semiáridas
|
20.77
|
20.33
|
20.41
|
81.92
|
72.17
|
56.94
|
35.31
|
31.51
|
20.61
|
|
Zonas áridas
|
36.11
|
35.97
|
35.79
|
21.94
|
25.54
|
66.21
|
9.64
|
11.51
|
52.61
|
|
Otras áreas forestales
|
16.09
|
15.83
|
15.84
|
76.56
|
85.5
|
84.43
|
35.15
|
39.27
|
68.28
|
|
Total forestal
|
139.2 |
137.85 |
138.7 |
2866.61 |
3151.56 |
3463.76 |
1309.37 |
1439.89 |
1612.99 |
Para obtener el volumen de carbono almacenado en los distintos tipos de suelo, se
utiliza la información reportada en Paz, et. al. (2016a). Los autores reportan la superficie y el volumen de carbono orgánico en suelos (COS)
para los distintos tipos de vegetación que comprenden las Series IV y VI. En el caso
de la Serie VII, se calculó un promedio ponderado -por el área de cada tipo de vegetación
reportada en la Carta de Uso de Suelo y Vegetación- del volumen de carbono por hectárea
y, con ello, se estimó el volumen de COS para la Serie VII. El cuadro 2 muestra las superficies y volúmenes de COS correspondientes a cada tipo de vegetación.
Se observa que el volumen de COS ha disminuido en un 6.9% respecto a los valores de
2007.
Para realizar la valoración económica se requiere información sobre el precio del
carbono. Como se muestra en la revisión de literatura, existen múltiples opciones
para el precio del carbono. Lo anterior se debe a que los mercados de carbono son
aún limitados, están regulados o son hipotéticos (Smith y Braathen, 2015; United States Government [USG], 2016; Markandya, 2016; World Bank [WB], et al., 2017). En este artículo utilizamos diversos precios de la tonelada de carbono equivalente
(tCO2e) con el propósito de ilustrar las consecuencias potenciales de diferentes escenarios
de mitigación consistentes con una transición hacia una economía carbono neutral y
la alta incertidumbre que existe sobre el valor monetario de los servicios de almacenamiento
y secuestro de carbono5.
A continuación, se muestran los precios del carbono que se utilizan en la valoración
económica:
-
Un precio de USD 4/tCO2e derivado de un impuesto al carbono instrumentado en México
desde 2014.
-
Un precio de USD$25/tCO2e y USD$35/tCO2e basado en el CSC derivado de diversos resúmenes
de la literatura y de metaanálisis (Greenstone et al., 2013; Moore y Diaz, 2015; Nordhaus y Moffa, 2017; Howard y Sterner, 2017; National Academy of Science [NAS], 2017; Alatorre, et al., 2019)6. Este escenario se simula con un precio de USD$30/tCO2e.
-
Un precio de USD$40/tCO2e y USD$80/tCO2e basado en las estrategias de mitigación (Stern y Stiglitz, et al., 2017, 2021; IPCC, 2018). Este escenario se simula con un precio de USD$60/tCO2e.
-
Un precio de USD$300/tCO2e y USD$700/tCO2e que corresponde a escenarios de descarbonización
profunda que implican, en el escenario ordenado, un aumento de USD$10/tCO2e cada año
entre 2020-2050 y, en un escenario desordenado, un aumento de USD$35/tCO2e cada año
entre 2030-2050 (NGFS, 2018, 2021; Financial Stability Board [FSB], 2021; Stern y Stiglitz, 2021). Este escenario se simula con USD 300/tCO2e.
Con base en la información sobre los acervos de carbono en biomasa y en suelos, los
precios del carbono sugeridos por la literatura, las bases de datos tipo SIG de las
Cartas de Uso de Suelo y Vegetación que publica el Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) y las tasas de descuento de 2%, como lo sugieren INEGI (2021), se realiza un conjunto de valoraciones monetarias de los servicios de almacenamiento
y secuestro de carbono a nivel nacional. Los resultados de dichos ejercicios se presentan
en la siguiente sección.
IV. Resultados
En esta sección se presentan los resultados relacionados con los cambios en la condición
de los ecosistemas y sobre las valoraciones económicas, considerando precios del CO2e de $4, $30, $60 y $300 dólares por tonelada de carbono equivalente y tasas de descuento
de 2%. El cuadro 3 muestra los volúmenes anuales de acervo y secuestro de carbono de las series IV,
VI y VII, cuyos años base corresponden a los años 2007, 2014 y 2018, respectivamente.
Como se puede observar, el volumen total de carbono en México disminuyó 5.7% durante
el periodo 2007-2014, especialmente en los suelos, en donde la reducción fue de 8.05%.
La tendencia decreciente del nivel de acervo se revirtió en el periodo 2014-2018,
pues este se incrementó en 2.9%, con un incremento sustancial en biomasa. Si bien
es cierto que se ha observado una tendencia ascendente en el nivel de acervo, aún
no es suficiente para alcanzar los niveles de 2007. Este aumento debe matizarse atendiendo
a la condición del ecosistema.
Cuadro 2
Carbono Orgánico en Suelos por tipo de vegetación
|
Tipo de vegetación
|
Serie IV 2004-2009
|
Serie VI 2009-2014
|
Serie VII 2015-2020
|
|
(2007)
|
(2014)
|
(2018)
|
|
Superficie (millones de ha)
|
COS total (millones de ton)
|
Superficie (millones de ha)
|
COS total (millones de ton)
|
Superficie (millones de ha)
|
COS total (millones de ton)
|
|
Bosque de ayarín
|
0.04
|
5.459
|
0.04
|
5.613
|
0.044
|
5.955
|
|
Bosque de cedro
|
0.002
|
0.138
|
0.003
|
0.196
|
0.003
|
0.206
|
|
Bosque de oyamel
|
0.149
|
23.25
|
0.158
|
24.521
|
0.16
|
25.113
|
|
Bosque de pino
|
7.636
|
556.106
|
7.552
|
568.34
|
7.633
|
562.971
|
|
Bosque de pino-encino
|
8.628
|
551.853
|
8.569
|
544.538
|
8.725
|
557.204
|
|
Bosque de táscate
|
0.336
|
23.573
|
0.351
|
26.529
|
0.366
|
25.407
|
|
Bosque de encino
|
11.254
|
571.743
|
11.336
|
567.137
|
11.583
|
587.398
|
|
Bosque de encino-pino
|
4.306
|
211.743
|
4.381
|
218.335
|
4.517
|
223.458
|
|
Bosque mesófilo de montaña
|
1.845
|
228.043
|
1.787
|
242.199
|
1.792
|
228.995
|
|
Selva alta de perennifolia
|
3.315
|
325.802
|
3.038
|
270.26
|
3.261
|
311.112
|
|
Selva alta de subperennifolia
|
0.166
|
8.738
|
0.138
|
7.359
|
0.13
|
7.104
|
|
Selva mediana perennifolia
|
0.001
|
0.043
|
0.001
|
0.059
|
0.002
|
0.109
|
|
Selva mediana subperennifolia
|
5.631
|
602.829
|
5.419
|
584.616
|
5.506
|
593.841
|
|
Selva mediana subcaducifolia
|
4.346
|
352.988
|
3.903
|
316.487
|
3.975
|
322.835
|
|
Selva baja subcaducifolia
|
0.068
|
5.466
|
0.052
|
2.819
|
0.052
|
3.623
|
|
Selva mediana caducifolia
|
1.056
|
40.828
|
1.038
|
42.956
|
1.052
|
41.918
|
|
Selva baja caducifolia
|
14.35
|
698.49
|
14.556
|
694.434
|
14.461
|
702.399
|
|
Petén
|
0.045
|
3.361
|
0.047
|
4.733
|
0.051
|
4.352
|
|
Manglar
|
0.946
|
84.423
|
0.94
|
90.944
|
0.948
|
86.975
|
|
Palmar natural
|
0.018
|
0.494
|
0.02
|
0.797
|
0.02
|
0.623
|
|
Bosque inducido
|
0.005
|
0.213
|
0.005
|
3.113
|
0.005
|
1.815
|
|
Subtotal |
64.142 |
4295.583 |
63.333 |
4210.986 |
64.287 |
4293.503 |
|
Matorral subtropical
|
1.323
|
57.571
|
1.294
|
53.895
|
1.28
|
54.9
|
|
Matorral espinoso tamaulipeco
|
3.402
|
127.716
|
3.245
|
121.206
|
3.301
|
124.131
|
|
Matorral sarco-crasicaule
|
2.314
|
22.604
|
2.3
|
20.062
|
2.302
|
21.938
|
|
Matorral sarco-crasicaule de neblina
|
0.566
|
4.437
|
0.569
|
4.266
|
0.57
|
4.421
|
|
Matorral sarcocaule
|
5.278
|
64.099
|
5.246
|
66.555
|
5.137
|
62.636
|
|
Matorral submontano
|
2.72
|
158.534
|
2.706
|
154.506
|
2.792
|
161.425
|
|
Chaparral
|
2.083
|
75.688
|
2.071
|
72.002
|
2.064
|
74.755
|
|
Mezquital (MKX)
|
2.41
|
73.534
|
2.306
|
69.313
|
2.224
|
67.271
|
|
Subtotal |
20.097 |
584.182 |
19.736 |
561.807 |
19.669 |
571.477 |
|
Vegetación de galería
|
0.151
|
4.966
|
0.156
|
6.789
|
0.185
|
6.525
|
|
Vegetación halófila (VHH)
|
0.551
|
40.764
|
0.365
|
23.622
|
0.375
|
26.25
|
|
Popal
|
0.131
|
22.144
|
0.151
|
22.831
|
0.199
|
32.942
|
|
Tular
|
0.913
|
80.677
|
0.925
|
91.205
|
0.935
|
84.715
|
|
Vegetación de dunas costeras
|
0.154
|
1.945
|
0.153
|
1.886
|
0.153
|
1.909
|
|
Matorral crasicaule
|
1.518
|
50.978
|
1.544
|
52.712
|
1.575
|
53.196
|
|
Matorral desértico micrófilo
|
21.311
|
594.102
|
21.128
|
570.874
|
20.911
|
577.795
|
|
Matorral desértico rosetófilo
|
10.688
|
365.755
|
10.686
|
361.212
|
10.689
|
365.198
|
|
Matorral rosetófilo costero
|
0.447
|
7.845
|
0.467
|
8.326
|
0.462
|
8.14
|
|
Vegetación de desiertos arenosos
|
2.155
|
20.838
|
2.15
|
21.748
|
2.162
|
21.114
|
|
Vegetación gipsófila
|
0.018
|
0.31
|
0.048
|
1.452
|
0.051
|
1.096
|
|
Vegetación halófila (VH)
|
2.366
|
58.368
|
2.527
|
60.691
|
2.508
|
63.679
|
|
Pastizal Natural
|
9.882
|
322.648
|
9.576
|
284.331
|
9.561
|
304.854
|
|
Pastizal Halófilo
|
1.838
|
44.731
|
1.819
|
44.596
|
1.807
|
44.35
|
|
Pastizal Gipsófilo
|
0.03
|
1.66
|
0.041
|
2.461
|
0.04
|
2.305
|
|
Pradera de alta montaña
|
0.017
|
0.822
|
0.018
|
0.881
|
0.018
|
0.867
|
|
Sabanoide
|
0.129
|
1.34
|
0.142
|
1.13
|
0.114
|
1.079
|
|
Sabana
|
0.191
|
9.967
|
0.145
|
5.248
|
0.128
|
6.1
|
|
Pastizal inducido
|
6.058
|
288.387
|
5.724
|
308.256
|
5.551
|
265.932
|
|
Palmar inducido
|
0.096
|
6.593
|
0.097
|
5.893
|
0.093
|
6.118
|
|
Información agrícola- pecuaria- forestal
|
45.128
|
2077.344
|
32.788
|
1509.338
|
33.256
|
1528.905
|
|
Área desprovista de vegetación
|
0.125
|
0.
|
0.064
|
0.
|
0.122
|
0.
|
|
Área sin vegetación aparente
|
0.979
|
18.622
|
0.973
|
25.827
|
0.905
|
18.567
|
|
Subtotal |
104.875 |
4020.807 |
91.687 |
3411.312 |
91.799 |
3421.636 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Total |
189.114 |
8900.572 |
174.756 |
8184.105 |
175.755 |
8286.616 |
Cuadro 3
Almacenamiento y secuestro de carbono en México (millones de toneladas de C)
|
Categoría
|
Acervo de carbono
|
Secuestro de carbono (anual)
|
|
Serie IV
|
Serie VI
|
Serie VII
|
Serie VI-Serie IV
|
Serie VII-Serie VI
|
|
Biomasa
|
1,309.37
|
1,439.89
|
1,612.99
|
18.65
|
43.27
|
|
Suelos
|
8,900.57
|
8,184.10
|
8,286.62
|
-102.35
|
25.63
|
|
Total
|
10,209.94
|
9,624.00
|
9,899.61
|
-83.71
|
68.9
|
Con base en las ecuaciones 3 y 4 e información del cuadro 3, se calculan los coeficientes de condición de los ecosistemas. El cuadro 4 muestra los valores de at para los años 2007, 2014 y 2018. En el caso de las formaciones forestales, la cantidad
de carbono por unidad de biomasa ha mantenido una tendencia creciente con incrementos
de 0.026% y 1.92% en los periodos 2007-2014 y 2014-2018, respectivamente. Lo anterior
sugiere que la condición de las formaciones forestales ha mejorado en los últimos
17 años. Respecto a las mejoras en las formaciones forestales, en las selvas altas
y medianas, selvas bajas, zonas áridas y otras formaciones forestales se ha incrementado
la cantidad de carbono por unidad de biomasa. Esto sugiere que su condición ha mejorado
durante el periodo 2007-2014 (ver Cuadro A1 en el anexo).
Para el caso de suelos, el volumen de carbono por unidad de superficie muestra una
tendencia decreciente durante el periodo 2007-2014 con un cambio de -0.5%, sin embargo,
en 2014-2018 su trayectoria se revierte y alcanza un aumento del 0.68%. Dichas trayectorias
sugieren que, a pesar del deterioro en la condición de los suelos en 2007-2014, en
los últimos años, los suelos han mejorado su condición en términos agregados. En los
casos particulares, solo en la selva alta subperennifolia y el pastizal halófilo se
ha presentado una mejora continua en la cantidad de carbono por unidad de superficie
de los suelos, mientras que, en la mayoría de los casos, se presentan trayectorias
opuestas durante los periodos 2007-2014 y 2014-2018 (ver Cuadro A2 en el anexo).
Cuadro 4
Coeficientes de condición de los ecosistemas
|
Categoría
|
Coeficientes
|
|
αₜ
|
αₜ₋₁
|
αₜ − αₜ₋₁
|
αₜ
|
αₜ₋₁
|
αₜ − αₜ₋₁
|
|
(2014)
|
(2007)
|
(2018)
|
(2014)
|
|
Biomasa
|
0.456884
|
0.456764
|
0.000119
|
0.465677
|
0.456884
|
0.008793
|
|
Suelos
|
46.831559
|
47.064665
|
-0.233106
|
47.148566
|
46.831559
|
0.317007
|
Utilizando las ecuaciones (5)-(7) y la información física sobre acervo y secuestro
de carbono, el Cuadro 5 muestra las valoraciones monetarias de los servicios de almacenamiento y secuestro
de carbono con $4, $30, $60 y $300 dólares por tonelada de CO2e7, el tipo de cambio de 20188 y una tasa de descuento del 2%. En términos generales, el valor anual del acervo
de carbono en biomasa se encuentra entre $7.4 y $682.8 miles de millones de pesos,
mientras que, en suelos, dicho valor oscila entre $50.2 y $3,507.9 miles de millones
de pesos. En total, el valor anual del almacenamiento de carbono se encuentra entre
$57.6 y $4,190.8 miles de millones de pesos. Respecto al secuestro, el valor anual
oscila entre $5.3 y $916 miles de millones de pesos en biomasa y entre -$2,166 y $542
miles de millones de pesos en suelos. En total, el valor del secuestro se encuentra
entre -$1,772 y $1,458 miles de millones de pesos. Así, en términos de valor, se refleja
también la disminución del acervo de carbono en suelos.
Las últimas columnas del Cuadro 5 muestran la valoración monetaria conjunta de almacenamiento y secuestro. El valor
de ambos servicios oscila entre $34 y $5,532 miles de millones de pesos, esto es,
entre el 0.14% y el 22.88% del PIB de México de 2018. Si consideramos un precio de
$4 dólares, el cual se utiliza actualmente como impuesto aproximado en México, el
rango oscilaría entre 0.14% y 0.31% del PIB. Si se utiliza el CSC proveniente de resúmenes
de la literatura y de los metaanálisis, de $30 dólares, el valor anual de ambos servicios
representaría entre el 1.01% y el 2.29% del PIB. Bajo un escenario con estrategias
de mitigación, con un precio de $60 dólares, el rango de valores iría desde 2.11%
y 4.58% del PIB. Por último, si se presentara un escenario de descarbonización profunda,
es decir, un precio de $300 dólares que representa un escenario extremo, el valor
de ambos servicios podría oscilar entre el 10.55% y el 22.88% del PIB de México. Estos
valores deben, desde luego, tomarse con precaución, y como ilustración de casos extremos.
Sin duda, retrasar las políticas de mitigación en términos de la implementación de
un impuesto al carbono en México nos llevaría a un proceso de valorización de los
servicios de almacenamiento y secuestro de carbono que proveen los diversos ecosistemas.
Estos resultados muestran que el valor monetario de los servicios de almacenamiento
y captura de carbono es sensible a los supuestos del precio de la tCO2e y, por tanto,
resulta fundamental considerar las negociaciones de cambio climático. En efecto, el
cumplimiento del Acuerdo de París de cambio climático establece la construcción de
una economía global carbono neutral entre 2050 y 2070 que permita limitar el aumento
de la temperatura global entre 1.5o C y 2o C durante este siglo. Ello requiere un precio a la tCO2e que contribuya a reducir
la demanda de bienes con altas emisiones, a promover tecnologías que reduzcan las
emisiones de carbono y a preservar y fomentar bosques y suelos con alto contenido
de carbono que flexibilicen la restricción del presupuesto de carbono aún disponible.
Cuadro 5
Valores de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono
|
Categoría
|
Valor anual del acervo de carbono (millones de $)
|
Valor anual del secuestro de carbono (millones de $)
|
Valor 2014 (millones de $)
|
Valor 2014 (% del PIB)
|
Valor 2018 (millones de $)
|
Valor 2018 (% del PIB)
|
|
Serie IV
|
Serie VI
|
Serie VII
|
Serie VI-IV
|
Serie VII-VI
|
|
|
|
|
|
Biomasa
|
|
$4 |
7,391
|
8,127
|
9,104
|
5,262
|
12,213
|
12,653
|
0.052
|
20,340
|
0.084
|
|
$30
|
55,429
|
60,954
|
68,282
|
39,468
|
91,596
|
94,897
|
0.393
|
152,550
|
0.631
|
|
$60
|
110,858
|
121,909
|
136,564
|
78,937
|
183,191
|
189,795
|
0.785
|
305,100
|
1.262
|
|
$300
|
554,289
|
609,545
|
682,821
|
394,685
|
915,956
|
948,974
|
3.925
|
1,525,501
|
6.31
|
|
Suelos
|
|
$4
|
50,238
|
46,194
|
46,773
|
-28,886
|
7,233
|
21,352
|
0.088
|
53,427
|
0.221
|
|
$30
|
376,785
|
346,455
|
350,794
|
-216,642
|
54,245
|
160,142
|
0.662
|
400,699
|
1.657
|
|
$60
|
753,569
|
692,909
|
701,588
|
-433,285
|
108,490
|
320,284
|
1.325
|
801,399
|
3.315
|
|
$300
|
3,767,845
|
3,464,546
|
3,507,942
|
-2,166,424
|
542,448
|
1,601,421
|
6.624
|
4,006,994
|
16.574
|
|
Total
|
|
$4
|
57,628
|
54,321
|
55,877
|
-23,623
|
19,445
|
34,005
|
0.141
|
73,767
|
0.305
|
|
$30
|
432,213
|
407,409
|
419,076
|
-177,174
|
145,840
|
255,039
|
1.055
|
553,250
|
2.288
|
|
$60
|
864,427
|
814,818
|
838,153
|
-354,348
|
291,681
|
510,079
|
2.11
|
1,106,499
|
4.577
|
|
$300
|
4,322,134
|
4,074,091
|
4,190,763
|
-1,771,740
|
1,458,404
|
2,550,395
|
10.549
|
5,532,495
|
22.884
|
Este precio de la tonelada de carbono puede aumentar sustancialmente dependiendo del
escenario climático de descarbonización utilizado y, por tanto, de los acuerdos en
las negociaciones de cambio climático que deberán establecer un precio específico
a la tCO2e. En este sentido, el valor del servicio de captura y almacenamiento de carbono puede
cambiar substancialmente en los siguientes años. Preservar y restaurar los ecosistemas
tiene entonces importancia económica, ya que su valor es altamente probable que aumente
en el futuro y, además, permite flexibilizar el presupuesto de carbono para México.
Por ejemplo, es posible en el futuro el desarrollo de granjas de carbono (Bryan et al., 2014).
V. Conclusiones
En este artículo se presenta un marco metodológico que permite estimar de manera simultánea
los valores monetarios de los servicios de almacenamiento y secuestro de carbono.
Con base en dicho método, se estiman los valores anuales de los servicios de almacenamiento
y secuestro de carbono que proveen las diferentes formaciones forestales y suelos
en México. El conjunto de valoraciones se basa en los siguientes escenarios para el
precio del carbono: i) impuesto al carbono implementado en México ($4 dólares), ii)
CSC derivado de resúmenes de la literatura y metaanálisis ($30 dólares), iii) impuesto
al carbono alineado con una estrategia de mitigación adecuada ($60 dólares), e iv)
impuesto al carbono correspondiente a un proceso de descarbonización profunda ($300
dólares).
Los resultados principales sugieren que el valor monetario anual de los servicios
ecosistémicos de almacenamiento y secuestro de carbono podría representar entre el
0.14% y el 22.88% del PIB de México si se consideran los escenarios extremos. En los
escenarios medios, el rango de valores oscilaría entre el 1.06% y el 4.58% del PIB.
Es importante mencionar que dichos valores se expresan en términos anuales; no se
trata del valor total del acervo. Asimismo, debe notarse que la implementación tardía
de estrategias de mitigación podría originar una valoración superior de los servicios
que proveen los ecosistemas para evitar los daños que ocasiona la concentración de
CO2e en la atmósfera a la sociedad.
El trabajo de investigación en este artículo contribuye en lo siguiente. Primero,
la propuesta del método, además de permitir una valoración simultánea de los servicios
de almacenamiento y secuestro de carbono, evita la doble contabilidad de valores.
Segundo, provee una serie de estimaciones sobre el valor de los servicios ecosistémicos
relacionados con el carbono bajo diferentes escenarios de mitigación. Los resultados
muestran que los escenarios de descarbonización profunda conllevan diferentes precios
al carbono con valores del servicio de captura y almacenamiento de carbono heterogéneos
por lo que preservar y restaurar los ecosistemas tiene sentido económico y, más aún,
permite flexibilizar el presupuesto de carbono comprometido en la Contribución Nacionalmente
Determinada de México.
En la interpretación de los resultados del artículo, las personas lectoras deben considerar
las siguientes limitaciones. Primero, el nivel de agregación de las principales variables
no permite mostrar la heterogeneidad que existe en las condiciones de los ecosistemas
en términos de su capacidad para almacenar o remover carbono. Idealmente, se necesita
información sobre la condición de los ecosistemas, la georreferenciación del acervo
de carbono por tipo de vegetación y formación forestal y, además, de una serie temporal
que permita identificar la magnitud del secuestro de carbono. A nivel agregado, los
resultados pueden utilizarse para el diseño de política económica a nivel macro; sin
embargo, contar con estimaciones más precisas que contemplen la heterogeneidad que
existe en los ecosistemas y tipos de suelo podría contribuir significativamente al
diseño e implementación de políticas locales de conservación de la naturaleza, por
ejemplo, con estudios de alta resolución espacial basados en información de satélites.
Segundo, es importante considerar en análisis futuros otros eventos que pueden incidir
en el acervo y secuestro de carbono, por ejemplo, incendios forestales y sequías.
En este estudio se asume que el secuestro corresponde a la diferencia neta entre acervos
de dos periodos distintos, sin embargo, considerar fenómenos como los incendios forestales
y las sequías podrían mejorar el trabajo, puesto que, durante un incendio forestal
se liberan cantidades importantes de CO2e y la sequía, además de aumentar la probabilidad de ocurrencia de un incendio, suele
disminuir la capacidad de los ecosistemas para secuestrar y almacenar CO2e debido a que algunas plantas mueren o el proceso de fotosíntesis no es óptimo y
la fijación de carbono se reduce y en el largo plazo las sequías favorecen la proliferación
de plantas más resistentes pero con menor capacidad de captación de carbono. Tercero,
debido a la falta de información completa, algunas formaciones forestales y tipos
de suelo se omitieron del análisis; por ende, la valoración monetaria puede subestimar
el valor real. Asimismo, debe considerarse que las estimaciones no incorporan los
cambios potenciales en la condición de los ecosistemas forestales.